Es probable que la mayor amenaza para Amazon sea la acción de los organismos reguladores gubernamentales, más que las acciones de los competidores.
Amazon -al igual que otros gigantes tecnológicos como Google de Alphabet Inc., Facebook de Meta y Apple Inc.– se enfrenta a un escrutinio regulatorio en varios frentes. En el caso de Amazon, gran parte de la atención actual se centra en las acusaciones de que Amazon copia los artículos más vendidos de los comerciantes que venden en sus sitios web y los ofrece bajo sus propias marcas. Amazon ocupa el puesto número 1 en el Top 500. Apple ocupa el tercer puesto, por detrás de Walmart.
El Comité Judicial de la Cámara de Representantes de Estados Unidos pidió al Departamento de Justicia en marzo de 2022 que investigara a Amazon y a algunos de sus ejecutivos por haber ocultado información sobre el uso que hace Amazon de los datos de los vendedores de terceros o por haber mentido al comité sobre el tema. Mientras tanto, la Unión Europea abrió en abril de 2022 una investigación formal sobre si el trato de Amazon a los vendedores en su plataforma viola las normas antimonopolio de la UE.
Amazon ganó un asalto en los tribunales en marzo de 2022, cuando un juez federal desestimó una demanda presentada por el fiscal general de Washington, D.C., alegando que las políticas de Amazon aumentaban ilegalmente los precios para los consumidores.
Pero es poco probable que una victoria en un juicio proteja a Amazon de futuros ataques legales. El gran éxito de Amazon en el dominio del comercio electrónico tanto en Europa como en Norteamérica lo convierte en un gran objetivo para los reguladores, que sin duda seguirán presionando al gigante del comercio electrónico en los próximos años.
Para complicar las cosas, el gigante del comercio electrónico ha conseguido recientemente sindicalizar uno de sus almacenes en Staten Island (Nueva York).
Fuente: Digitalcommerce360

